Quienes Somos

La ORDEN DE LAS ESCUELAS PIAS es una Orden religiosa de la Iglesia Católica fundada a principios de siglo XVII (1621) en Roma por San José de Calasanz, (1557-1648) santo español originario de Peralta de la Sal (Huesca) para dar respuesta a las necesidades que niños y jóvenes tenían en la ciudad de Roma. Una respuesta que se concretó en la creación de escuelas populares gratuitas que acogían a los niños pobres que vagaban por las calles de Roma.

Cuatrocientos años después, la Orden integra a unos 1.500 religiosos principalmente sacerdotes repartidos en cuatro continentes y dedicados fundamentalmente a la educación de niños y jóvenes, preferentemente pobres tanto a través de la educación formal (escuelas) como en la educación no formal (clases de tareas, bibliotecas, ludotecas...)

Los escolapios, religiosos y laicos, estamos llamados a ser Cooperadores de la Verdad tal como nos definió nuestro Fundador, José de Calasanz que expresó en un lema el objetivo que regía la congragación que fundó: PIEDAD Y LETRAS, lo que hoy diríamos el diálogo FE-CULTURA, los escolapios pretendemos evangelizar educando, la escuela como vehículo no sólo de transmisión de conocimientos, de cultura, sino como medio para la evangelización de los niños y los pobres.

El año 2003 la Orden Escolapia celebró su Capítulo General en Roma, y definió así su credo:

Credo
"Nosotros, Religiosos Escolapios, Pobres de la Madre de Dios,
convocados por el Padre,
en el nombre de Cristo,
y bajo la guía del Espíritu Santo,
fieles a la inspiración de Calasanz
interpelados por el grito de multitudes de niños y jóvenes pobres,

profesamos nuestra fe en Cristo Jesús
que los acoge y bendice.

Y por eso:

como consagrados, seguimos al Maestro en radicalidad evangélica;

convocados, vivimos el gozo de la fraternidad, signo profético del Reino, en comunión con la Iglesia y con toda la familia humana;

y enviados, nos entregamos a nuestro ministerio educativo, junto con los laicos.

Proclamamos así nuestra esperanza en un mundo nuevo y deseamos compartirla con nuevos hermanos escolapios, religiosos y laicos.
Nos ponemos en manos de María,
bajo cuya materna protección fue fundada nuestra Orden."